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¿Estás pensando en abrir tu relación, o ya estás metida de lleno en ello y te preguntas cómo no perder de vista tus propias necesidades? Los consejos más importantes para relaciones abiertas no giran en torno a tu pareja, sino en torno a ti misma. Una relación abierta solo funciona si sabes qué quieres, qué necesitas y dónde están tus límites personales.

Según un estudio de la Universidad de Chapman de 2016, alrededor del 4 al 5 por ciento de las parejas estadounidenses ha practicado alguna forma de relación abierta. La cifra real probablemente sea mucho más alta, porque muchas personas no hablan abiertamente de ello. Lo que estos datos no cuentan: las mujeres suelen ser quienes proponen las reglas de la relación abierta, pero también quienes más carga emocional asumen.

Por qué las mujeres viven las relaciones abiertas de otra manera

Mientras que los hombres en relaciones abiertas suelen buscar sobre todo libertad sexual, para muchas mujeres se trata de plenitud emocional, autodeterminación y la posibilidad de vivir distintas facetas de su personalidad. Las mujeres poliamorosas cuentan a menudo que se sienten más completas gracias a varias relaciones, porque ninguna pareja por sí sola puede cubrir todas sus necesidades.

El problema: socialmente, a las mujeres en relaciones abiertas se las juzga más rápido que a los hombres. Ya conoces los comentarios: incapaz de comprometerse, insegura, o cosas peores. De hecho, una investigación de Terri Conley, de la Universidad de Míchigan, muestra que las mujeres que hablan abiertamente de relaciones no monógamas se perciben como menos dignas de confianza que los hombres en la misma situación.

Por eso necesitas consejos claros para relaciones abiertas, adaptados a tu realidad. No a ideales teóricos, sino a situaciones reales con emociones reales.

Tomar la decisión: abrir la relación o no

Antes de establecer cualquier regla para una relación abierta, tienes que ser sincera contigo misma. ¿Por qué quieres abrir la relación? ¿Es porque te sientes atrapada? ¿Quieres vivir experiencias sexuales que tu pareja no puede ofrecerte? ¿O intentas salvar una relación que ya hace aguas?

Esto último rara vez funciona. Una relación abierta suele intensificar los problemas existentes en lugar de resolverlos. Si la comunicación ya es mala, no mejora con parejas adicionales.

Preguntas que deberías hacerte antes

Imagínate en concreto cómo se siente que tu pareja pase tiempo con otra persona. No de forma abstracta, sino muy concreta: llega a casa de una cita, te lo cuenta o no te lo cuenta. ¿Cómo reacciona tu instinto? ¿Puedes vivir con que comparta intimidad con otra persona?

Al revés: ¿cómo organizarías tú tus citas? En plataformas como MySugardaddy, muchas mujeres quedan a la vez con varios sugar daddies que cubren necesidades distintas. Uno es el compañero de conversación perfecto para las noches de ópera, el otro un compañero de viaje emocionante. Es una forma de relación abierta que muchas damas atractivas eligen de forma consciente.

Reglas para relaciones abiertas que realmente funcionan

Las reglas no son señal de control, sino de respeto. Crean seguridad en una situación nueva y a veces incluso aterradora para todas las partes implicadas. Pero cuidado: demasiadas reglas asfixian la libertad, y muy pocas provocan heridas.

Los consejos más importantes para las reglas de una relación abierta son: sé específica, sé realista, y estate dispuesta a adaptarlas. Lo que funciona hoy puede quedar obsoleto en tres meses.

Las reglas de comunicación son la base

Definid cuánto queréis saber el uno del otro. Algunas parejas prefieren un modelo de "no preguntes, no cuentes", otras quieren hablar de cada detalle. Ambas opciones están bien, siempre que todas las partes estén de acuerdo. Una variante que funciona bien: obligación de informar sobre nuevas parejas, pero sin informes detallados de cada cita.

Fijad momentos concretos para hablar de la relación. Una vez a la semana, una hora solo para vosotros dos, en la que habléis de sentimientos, miedos y deseos. No de pasada mientras cocináis, sino con toda vuestra atención.

Gestión del tiempo y prioridades

Una de las fuentes de conflicto más frecuentes en las relaciones abiertas: ¿quién recibe qué tiempo? Definid claramente vuestra relación principal, si es que queréis tener una. Eso puede significar que los fines de semana son siempre vuestros, o que cenáis juntos todas las noches.

Algunas mujeres en el sugar dating usan estos consejos para relaciones abiertas de forma estratégica, con el fin de llevar varios acuerdos en paralelo. Una Luxus Babe podría pasar los lunes con su pareja emocional, quedar los miércoles con un sugar daddy en Viena y tener otra cita el viernes. Lo decisivo es la transparencia con todas las personas implicadas.

Salud sexual y seguridad

Según datos de la Sociedad Alemana de Medicina Sexual, las personas en relaciones no monógamas usan estadísticamente el preservativo con más frecuencia que quienes están en relaciones supuestamente exclusivas. El motivo: son más conscientes de los riesgos.

Acordad reglas claras de sexo seguro. Eso puede significar: el preservativo es obligatorio en todos los contactos externos, pruebas de ITS periódicas cada tres meses y comunicación abierta ante situaciones de riesgo. Sin excepciones, sin decisiones impulsivas en caliente.

Superar los celos en las relaciones abiertas

Consejos para relaciones abiertas para mujeres con seguridad en sí mismas

Quien afirme no sentir nunca celos en una relación abierta, o miente, o todavía no lleva el tiempo suficiente viviéndola. Los celos son normales, humanos e incluso omnipresentes en los círculos con experiencia en poliamor. La diferencia está en cómo los gestionas.

El primer descubrimiento importante: los celos son una señal, no una orden. Te indican que algo se ha activado en ti, normalmente una inseguridad o un miedo. Tu tarea es averiguar qué es exactamente lo que te detona.

Técnicas concretas contra los celos

El "botón de pausa" ha ayudado a muchas mujeres: cuando aparecen los celos, detente. Respira hondo y conscientemente diez veces antes de reaccionar. Pregúntate: ¿qué provoca exactamente esta sensación? ¿Es la idea de ser sustituida? ¿El miedo a no ser suficiente? ¿O el pensamiento de que tu pareja encuentre algo mejor?

Anota estos pensamientos. Muchas mujeres llevan un "diario de celos" en el que apuntan cuándo y por qué sienten celos. Al cabo de unas semanas surgen patrones que puedes comentar con tu pareja.

Otra técnica probada: cultivar la comprensión gozosa (compersión). Es lo contrario de los celos: la alegría de que tu pareja sea feliz, aunque esa felicidad venga de otra persona. Suena esotérico, pero funciona. Intenta alegrarte conscientemente de su sonrisa cuando te cuente lo bien que le fue en una cita bonita.

Cómo funciona una relación abierta para las mujeres en el día a día

La teoría está bien, pero ¿cómo se ve esto en la práctica? Pensemos en Sara, 34 años, directora de marketing en Madrid. Lleva dos años en una relación abierta con su pareja. Al mismo tiempo, se ve regularmente a través de MySugardaddy con dos sugar daddies.

Su día a día: de lunes a jueves se dedica a su carrera y a su pareja principal. El viernes o el sábado los reserva para sus citas con los sugar daddies, uno de los cuales le da acceso a viajes y eventos culturales, mientras que el otro le ofrece sobre todo apoyo económico. El domingo es tiempo en familia o "tiempo para ella".

¿Qué hace que el modelo de Sara funcione? Sigue estos consejos para relaciones abiertas:

  • Comunicación clara con todas las personas implicadas sobre el tipo de relación
  • Teléfonos separados para las citas y la vida privada, para delimitar mejor los ámbitos
  • Franjas horarias fijas para cada pareja, que se respetan
  • Reflexión regular sobre sus propias necesidades y límites
  • Apoyo terapéutico en la fase inicial para procesar la situación

Poner límites sin sentimiento de culpa

Muchas mujeres han aprendido a poner las necesidades de los demás por delante de las suyas propias. En las relaciones abiertas eso puede ser fatal. Tus límites no son negociables y no tienes que justificarlos.

Situaciones concretas en las que los límites son importantes: tu pareja quiere llevar a su nuevo conocido a vuestra cama compartida. Tú te sientes incómoda con eso. Di que no. Sin explicaciones, sin discusión. Tu casa es tu espacio seguro.

O: una cita quiere sexo sin protección. Tú insistes en el preservativo. Él intenta convencerte. Acaba la cita en el momento. Quien no respeta tus límites sexuales no tiene sitio en tu vida.

El poder del "derecho de veto"

Algunas parejas acuerdan un derecho de veto: cada miembro de la pareja puede exigir que el otro termine una relación externa concreta. Al principio suena a control, pero puede dar seguridad. Importante: este derecho solo debería usarse en casos extremos, no por un capricho o por celos puntuales.

Un enfoque mejor: el "principio de pausa y conversación". Cuando uno de los dos tiene un problema con una relación externa, esta se pausa hasta que ambos hayan hablado a fondo sobre ello. Eso quita presión y permite soluciones reales.

Consejos para relaciones abiertas en situaciones especiales

¿Qué pasa si te enamoras de otra persona? En la comunidad poliamorosa a esto se le llama "energía de nueva relación": la fase embriagadora de una nueva conexión. Es intensa, emocionante y puede poner en peligro tu relación existente si no tienes cuidado.

El consejo más importante: invierte de forma consciente tiempo y energía extra en tu relación principal cuando conozcas a alguien nuevo. Suena contraintuitivo, porque justo entonces quieres estar con la persona nueva, pero es esencial. De lo contrario, descuidas sin darte cuenta a tu pareja principal.

Cómo manejar a quienes no forman parte de la relación

No todo el mundo tiene por qué saber que llevas una relación abierta. Tu familia, tus compañeros de trabajo, tus vecinos: ninguno de ellos tiene derecho a esa información. Decide de forma consciente en quién confías.

Si decides contárselo a alguien, prepárate para la incomprensión. Muchas personas proyectan sus propios miedos e inseguridades sobre tu decisión. Una respuesta que funciona bien ante preguntas críticas: "Esto nos funciona a nosotros, y eso es lo más importante."

Cuándo una relación abierta no funciona

Consejos para relaciones abiertas para mujeres con seguridad en sí mismas

No todas las relaciones son aptas para abrirse. Si tu pareja es fundamentalmente celosa, sufre miedo al compromiso o es emocionalmente inestable, una relación abierta agravará los problemas en lugar de resolverlos.

También si solo uno de los dos quiere de verdad la apertura y el otro solo accede para no perder a su pareja, el modelo está condenado al fracaso. Las relaciones abiertas requieren un consentimiento real de todas las partes implicadas, no una aceptación forzada.

Señales de alarma de que no funciona: te sientes constantemente incómoda, tu pareja no respeta las reglas acordadas, o la comunicación empeora en lugar de mejorar. En esos casos, es un acto de valentía volver a cerrar la relación o terminarla del todo.

Mujeres poliamorosas e independencia económica

Un aspecto del que rara vez se habla: las relaciones abiertas y el sugar dating también pueden ofrecer a las mujeres ventajas económicas. Muchas mujeres maduras aprovechan acuerdos con varios sugar daddies para lograr una seguridad económica que las relaciones tradicionales no les ofrecen.

Esto no es un juicio moral, sino una realidad. Según una encuesta de SeekingArrangement de 2019, el 58 por ciento de las sugar babies tiene además una pareja estable. Separan con éxito las relaciones emocionales de las económicas y organizan su vida según sus propias reglas.

El requisito más importante: transparencia y honestidad con todas las personas implicadas. Si tu pareja emocional no sabe que practicas el sugar dating, eso no es una relación abierta, sino un engaño. Si tus sugar daddies no saben que no eres exclusiva, estás traicionando su confianza.

Preguntas frecuentes sobre las relaciones abiertas

¿Cómo le digo a mi pareja que quiero una relación abierta?

Elige un momento tranquilo, sin presión de tiempo. Explica tus motivos con sinceridad, sin atacar a tu pareja. Recalca que no se debe a que él no sea suficiente, sino a que tú tienes necesidades adicionales. Dale tiempo para pensarlo y no le exijas una decisión inmediata. Prepárate para que diga que no, y respeta esa decisión.

¿Con qué frecuencia deberíamos revisar nuestras reglas?

Como mínimo cada tres meses, especialmente durante el primer año. Más adelante, el intervalo puede ampliarse a seis meses. Además, deberíais renegociar las reglas de inmediato si uno de los dos se siente incómodo o si cambian las circunstancias de vida. Las reglas no están escritas en piedra, sino que evolucionan con vosotros.

¿Qué hago si mi pareja no respeta nuestras reglas?

Habla de ello enseguida, no días después. Explica con claridad qué regla se ha incumplido y cómo te hace sentir. Si vuelve a pasar, es un problema de confianza serio que posiblemente requiera ayuda profesional. Romper las reglas en una relación abierta es tan engaño como en una relación monógama.

¿Puede una relación abierta volver a cerrarse?

Sí, es posible en cualquier momento, si ambas partes están de acuerdo. Algunas parejas practican la apertura por fases, por ejemplo en etapas de la vida sin deseo de tener hijos o sin estrés laboral. Lo importante es que todas las relaciones externas existentes se terminen con respeto y que nadie se quede sin saber a qué atenerse.

¿Cómo encuentro a otras personas para una relación abierta?

Plataformas como MySugardaddy, OKCupid o Feeld están especializadas en relaciones no monógamas. También en las ciudades más grandes hay quedadas de la comunidad poliamorosa donde puedes conocer a gente afín. Sé sincera desde el principio en tu perfil sobre tu situación sentimental. Eso filtra a las personas que solo quieren monogamia y atrae a las adecuadas.

Conclusión: tu libertad, tus reglas

Hay muchos consejos para relaciones abiertas, pero al final todo se reduce a tres principios básicos: comunicación sincera, límites claros y consentimiento real de todas las partes implicadas. Una relación abierta no es una solución milagrosa ni tampoco una señal de incapacidad para el compromiso. Es una decisión consciente a favor de más libertad, que conlleva más responsabilidad.

Como mujer en una relación abierta, te vas a enfrentar a prejuicios sociales. No dejes que eso te afecte. Tu vida amorosa te pertenece a ti, no a la opinión de los demás. Si sigues los consejos para relaciones abiertas de este artículo, especialmente en cuanto a comunicación y a poner límites, tienes una buena base.

Si te interesa el sugar dating y quieres combinar independencia económica con modelos de relación abierta, MySugardaddy ofrece una plataforma discreta con muchos acuerdos exitosos. Ahí puedes buscar con transparencia parejas que compartan tu idea de relación, sin tener que fingir ser otra persona. Atrévete a organizar tu vida según tus propias reglas: solo tienes esta.